Defensa de la pornografía

  Kenneth Tynan …si lo que a usted le gustan son los pendientes o los tacones altos o unos azotes o cualquier otro de los apetitos minoritarios, es posible que le cueste encontrar un compañero de cama, será usted uno de los que están solos y tal situación puede...

Mi último suspiro

  Plaza & Janes, 1982 – 251 páginas En España cuando yo era joven, salvo raras excepciones, no se conocían más que dos posibilidades de hacer el amor: el burdel y el matrimonio. Cuando, en 1925, llegué por primera vez a Francia, me parecía...

Los escritores mienten, aun los más sinceros

Memorias de Adriano Marguerite Yourcenar La palabra escrita me enseñó a escuchar la voz humana un poco como las grandes actitudes móviles de las estatuas me enseñaron a apreciar los gestos. En cambio, y posteriormente, la vida me aclaró los libros.   Pero los...

Cuando la lógica limita con el absurdo

Los amigos de Kant Javier Cercas Michel de Montaigne odiaba con razón la mentira porque consideraba que violaba la primera regla de la relación entre humanos, según la cual todos estamos obligados a decirnos la verdad. Esta norma rige incluso para los autores de...