…asi nacieron los signos de puntuación, esas partículas mínimas y poderosas que descubrió Aristófanes mientras trataba de medir, a través de los siglos, la respiración de Homero.

Carlos Bueno

26 mayo, 2026

Nota antigua. Los signos de puntuación fueron inventados por Aristófanes de Bizancio en la Biblioteca de Alejandría hacia el año 200 a. C. cuando preparaba una lectura pública de la Ilíada, el gramático leyó: “Canta oh musa la cólera del pélida Aquiles”.

 

Volvió a leer la frase, la midió con su oreja filológica y puso una marca para recordar que debía hacer una pausa corta después de “canta”, puso otra igual después de “musa”, y dos marcas después de “Aquiles”, donde sintió que iba una pausa más larga. Después inventó un signo para indicar “silencio”, y otro, muy largo, que utilizó para dividir el libro en “cantos”, algo equivalente a nuestros capítulos.

 

Así nacieron los signos de puntuación, esas partículas mínimas y poderosas que descubrió Aristófanes mientras trataba de medir, a través de los siglos, la respiración de Homero.

Julio César Londoño

CAZA DE CITAS
¡Al diablo con la gramática generativa y el estructuralismo y el formalismo y el fanatismo! Y la lingüística y la estilística y la semántica y la fonética y la semiótica y la semiología y la fonología, las nuevas ciencias de Perogrullo.

¡Al diablo con la gramática generativa y el estructuralismo y el formalismo y el fanatismo! Y la lingüística y la estilística y la semántica y la fonética y la semiótica y la semiología y la fonología, las nuevas ciencias de Perogrullo.

Años de Indulgencia …Que el tiempo de su caída se divida siempre por dos según la burla de los sofistas y se dilate hasta la eternidad. Yo no soy el fracasado, la fracasada es Colombia. Yo no soy el asesino, la asesina es Colombia. Para las cuentas de la eternidad...

CAZA DE CITAS
…nos caracterizamos por nuestra proverbial capacidad para el sufrimiento, para la resignación, para el sometimiento, para la cobardía

…nos caracterizamos por nuestra proverbial capacidad para el sufrimiento, para la resignación, para el sometimiento, para la cobardía

        Los creyentes prefieren una respuesta tranquilizadora a una verdad incómoda, eligen siempre, en lugar de tomar las riendas de una existencia difícil, la promesa de que un ser magnífico resolverá sus angustias. Por eso jamás desaparecerá...