Nota antigua. Los signos de puntuación fueron inventados por Aristófanes de Bizancio en la Biblioteca de Alejandría hacia el año 200 a. C. cuando preparaba una lectura pública de la Ilíada, el gramático leyó: “Canta oh musa la cólera del pélida Aquiles”.
Volvió a leer la frase, la midió con su oreja filológica y puso una marca para recordar que debía hacer una pausa corta después de “canta”, puso otra igual después de “musa”, y dos marcas después de “Aquiles”, donde sintió que iba una pausa más larga. Después inventó un signo para indicar “silencio”, y otro, muy largo, que utilizó para dividir el libro en “cantos”, algo equivalente a nuestros capítulos.
Así nacieron los signos de puntuación, esas partículas mínimas y poderosas que descubrió Aristófanes mientras trataba de medir, a través de los siglos, la respiración de Homero.
Julio César Londoño
“Con las grandes teorías debe hacerse lo que decía Wittgenstein sobre la filosofía: utilizarlas como una escalera para subir por ellas y luego tirarlas»..
Mario Arrubla- E. Zuleta Bernardo Correa López Cuando Mario Arrubla y Estanislao Zuleta irrumpieron en la escena intelectual y política del país, llegaron ligeros de equipaje: ya habían roto cualquier relación con la educación formal e institucional y, luego de una...
