Nota antigua. Los signos de puntuación fueron inventados por Aristófanes de Bizancio en la Biblioteca de Alejandría hacia el año 200 a. C. cuando preparaba una lectura pública de la Ilíada, el gramático leyó: “Canta oh musa la cólera del pélida Aquiles”.
Volvió a leer la frase, la midió con su oreja filológica y puso una marca para recordar que debía hacer una pausa corta después de “canta”, puso otra igual después de “musa”, y dos marcas después de “Aquiles”, donde sintió que iba una pausa más larga. Después inventó un signo para indicar “silencio”, y otro, muy largo, que utilizó para dividir el libro en “cantos”, algo equivalente a nuestros capítulos.
Así nacieron los signos de puntuación, esas partículas mínimas y poderosas que descubrió Aristófanes mientras trataba de medir, a través de los siglos, la respiración de Homero.
Julio César Londoño
Vivir en el mundo de la prosa, es aceptar la sabiduría de lo incierto, es saber que nunca sabremos cómo vivir.
Joan-Carlés Melich La metafísica es una filosofía que cree posible alcanzar principios indudables, firmes y seguros, sin espacio, ni tiempo, ni historia ni contingencia. Es una filosofía de la infinitud. Aquí consideramos qué forma tendría una educación...

