…Imparcialmente me tiene sin cuidado el Diccionario de la Real Academia…

Carlos Bueno

13 marzo, 2026

Informe de Brodie

Prólogo

Buenos Aires, 19 de abril de 1970

…He renunciado a las sorpresas de un estilo barroco. También a las que quiere deparar un final imprevisto. He preferido, en suma, la preparación de una expectativa o la de un asombro. Durante muchos años creí que me sería dado alcanzar una buena página mediante variaciones y novedades, ahora cumplidos los setenta, creo haber encontrado mi voz. Las modificaciones verbales no estropearán ni mejorarán lo que dicto, salvo, cuando éstas puedan aligerar una oración pesada o mitigar un énfasis. Cada lengua es una tradición, cada palabra, un símbolo compartido. Es baladí lo que un innovador es capaz de alterar. Recordemos la obra espléndida pero no pocas veces ilegible de un Mallarmé o de un Joyce. Es verosímil que estas razonables razones sean un fruto de la fatiga. La ya avanzada edad me ha enseñado la resignación de ser Borges.

Imparcialmente me tiene sin cuidado el Diccionario de la Real Academia, dont chaque edition fait regretter la precédente, según el melancólico dictamen de Paul Groussac, y los gravosos diccionarios de argentinismos. Todos, los de este y los del otro lado del mar, propenden a acentuar las diferencias y a desintegrar el idioma. Recuerdo a este propósito que a Roberto Arlt le echaron en cara su desconocimiento del lunfardo y que replicó: “Me he criado en Villa Luro, entre gente pobre y malevos, y realmente no he tenido tiempo de estudiar esas cosas”. El lunfardo, de hecho, es una broma literaria inventada por saineteros y por compositores de tangos y los orilleros lo ignoran, salvo cuando los discos del fonógrafo los han adoctrinado.

CAZA DE CITAS
Toda tolerancia acordada a los fanáticos los mueve a creer que su causa merece simpatía.

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Mi último suspiro

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