…siempre que te mudes a una nueva ciudad deja que te preceda el rumor de que tienes un cáncer…

Carlos Bueno

28 marzo, 2026

Peter Sloterdijk: The Aesthetic Imperative (Der ästhetische Imperativ, Suhrkamp Verlag)

La filosofía original en la época antigua era algo ambivalente. Tenemos los dos topos: Heráclito, que lloraba, y Demócrito, que se reía constantemente. Ese rasgo de ambos aparece incluso en sus estatuas. Para Platón, de una tradición distinta, pensar es el placer más elevado. Esto por una razón: la esencia del pensamiento es recordar y lo que debes recordar es el hecho de que hemos estado muy cerca de la esencia divina y lo único que has de hacer para eliminar los obstáculos que no te permiten alcanzarla es recordar claramente. Básicamente, debería tratarse de felicidad. Pero no funciona así porque, ciertamente, en la antigüedad los pensadores eran conocidos por tener siempre una cara triste. Se les respetaba más por ello, sus compatriotas esperaban que tuvieran aspecto melancólico y el ceño fruncido . Era un truco muy bueno, porque nadie siente envidia de alguien triste. Es mejor esconder tu buena suerte. Lo que me recuerda una frase de Walter Serne, el dadaísta, autor del Manual para embaucadores, que decía que siempre que te mudes a una nueva ciudad deja que te preceda el rumor de que tienes un cáncer, eso reduce la envidia. Tus competidores ya no te tomarán tan en serio.

Los trucos de) Platón y las matemáticas – Notae Tironianae

CAZA DE CITAS
…asi nacieron los signos de puntuación, esas partículas mínimas y poderosas que descubrió Aristófanes mientras trataba de medir, a través de los siglos, la respiración de Homero.

…asi nacieron los signos de puntuación, esas partículas mínimas y poderosas que descubrió Aristófanes mientras trataba de medir, a través de los siglos, la respiración de Homero.

Julio César Londoño Nota antigua. Los signos de puntuación fueron inventados por Aristófanes de Bizancio en la Biblioteca de Alejandría hacia el año 200 a. C. cuando preparaba una lectura pública de la Ilíada, el gramático leyó: “Canta oh musa la cólera del pélida...

CAZA DE CITAS
…la prostitución puede ser un arte como el masaje o el peinado, pero me cuesta ya sentirme a gusto en manos del barbero o los masajistas.

…la prostitución puede ser un arte como el masaje o el peinado, pero me cuesta ya sentirme a gusto en manos del barbero o los masajistas.

En el caso de la mayoría de los seres, los contactos más ligeros y superficiales bastan para contentar nuestro deseo y aun para hartarlo. Si insisten, multiplicándose en torno de una criatura única hasta envolverla por entero; si cada parcela de un cuerpo se llena...