El cadáver de la revolución.

Carlos Bueno

7 febrero, 2023

Tulio Bayer XVII

 

“El hecho de que hubieras soñado conmigo no me extraña. Debe de existir alguna razón psicológica para que yo desencadene sueños en ciertas personas. Así, aunque no lo creas, un sargento del Ejército que fue mi carcelero en Apiay me confesó después que mientras estuve preso, él soñaba todas las noches que yo lo estaba estrangulando y que le decía en el sueño que si no me dejaba escapar lo atormentaría todos los días con el mismo sueño. Yo le creí la historia porque, en efecto, me dio una vez una oportunidad de fuga que no aproveche porque me sentía muy débil para correr los 300 metros hasta un bosquecillo y porque viendo la inesperada facilidad que me dieron en ese momento pensé que era un plan para aplicarme la ley de fuga y lo que hice fue insultarlos.

“Bueno… anécdotas aparte, ¿No te has soñado que yo llegue a ser embajador de Colombie en Francia? No pasará de ser un sueño pero si me rechazan, como es obvio, habrá que hacer una campaña para que nombren a Alberto Galofre, o a un amigo mío, y en todo caso a alguien que eche chispas por alguna parte y no a este vejete imbécil de Silvito Villegas”.

Carta de Bayer a Francisco Arango y Cecilia de Arango,  22 de junio de 1969, desde París.

 

 

 

¿Abordar el tren de la revolución?

Su situación en Francia es paradojal, insólita. Como paradojal e insólita es esta carta:

“A Alfonso López Michelsen, Canciller de la República

París, junio 22 de 1969

 

Compañero jefe:

 

“Como Usted estará informado, el Embajador de nuestra República en Francia es Silvito Villegas. Es de público conocimiento que nuestro Embajador tiene unos enredos un poco más que otoñales con una dama de nacionalidad marroquí. El pequeño escándalo tiene muy poco de pintoresco y más que una ofensa a la moral y a las buenas costumbres (cosa esencial en un Embajador de su Católica Majestad el rey Carlos), se ubica en el plano de una canción del caminante en disco rayado y en gramófono sin cuerda, esto es, en la peor cosa posible, diplomáticamente hablando: el ridículo. Pensando en este desagradable asunto se me ha ocurrido que un buen Embajador aquí sería yo. Lo que está mayormente a favor de mi candidatura es que yo hablo maravillosamente bien el francés, además del inglés. De paso sea dicho que yo encuentro curiosos que para este empleo no se exija de antemano, como cuestión primordial, el uso correcto de una lengua que constituye el patrimonio nacional más caro a los franceses.

Silvio Villegas Archivos – Proclama Cauca y Valle Noticias | Santander de Quilichao | Popayán | Cali

“Dejando a un lado los intereses de la República y desde el punto de vista personal, el puesto me convendría mucho, puesto que tengo dos libros aquí en plena batalla de encontrar editor francés, y mi actual oficio para ganarme el pan no me impediría ser Embajador, ya que soy traductor de varias casas de ediciones y consultor farmacológico de un laboratorio médico. Por otra parte, he decidido, o mejor dicho hemos, ya que mi esposa entra en la decisión, permanecer en Francia por el resto de nuestros plácidos días. Y claro está, con un pasaporte diplomático, habría menos idas y venidas a la Prefectura de Policía, o por lo menos sería hecha la cosa en automóvil y no en el fatigante metro. Es, pues, en serio como planteo a usted mi candidatura a la Embajada o en su defecto, la expedición de un pasaporte diplomático o al menos oficial, a fin de arreglar por las buenas el asunto de mi estatus en Francia, que por el momento es el de turista, con cuenta bancaria y presentación cada seis meses a la Policía, pero que llegado el caso tendría que transformarse en el de refugiado político. Esta calidad cuenta naturalmente con apoyo político puesto que, como Usted probablemente recuerda, yo salí de Colombia en calidad de asilado político de la Embajada de México.

“Decidido a quedarme en Francia, con el fin de enriquecerme en cultura y escribir unos libros más que me saquen del estado de curiosidad bibliográfica, yo encuentro por lo menos incómodo, fastidioso, un poco contradictorio y tal vez inoportuno que yo me ubique en Francia en la condición de refugiado político siendo el Presidente liberal y el ministro de Relaciones exteriores el jefe del MRL. Esto se puede obviar con un puestecito aunque no sea el de Embajador. Y más que una extravagancia, una genialidad o una ironía, ruego a usted que tome esta carta en lo que es: una intentona de buena voluntad para arreglar que por uno de sus aspectos es el siguiente: yo no tengo dinero suficiente para seguir en Francia en calidad de turista, y si quiero trabajar aquí será necesario acudir al status de refugiado político.

Alfonso López Michelsen: Una Semblanza, Edición 1315, Sección Portada

“Yo espero que Usted, Compañero jefe, no comparta con El Tiempo la tesis pseudopsiquiátrica de que yo sea un caso de delirio persecutorio. La verdad escueta es que yo no puedo regresar a Colombia, y además no deseo hacerlo, no puedo, y tampoco deseo regresar a Cuba, estoy contra el imperialismo yanqui, tanto como lo estoy contra el soviético, no comparto las descabelladas tesis de Fidel Castro sobre su revolución en Latino América, me repugna el fanatismo chino y la locura iconoclasta de su revolución cultural y, por raro que parezca, he encontrado en Francia, justamente bajo el llamado gaullismo, un clima dulce y un ambiente propicio, llamémoslo liberal, para mis actividades.

“Son las autoridades de policía francesas las que han sugerido ubicarme en el campo del refugiado político, y antes de hacerlo he decidido consultar el asunto con Usted. Si la cosa se puede arreglar en amigable componenda… ¿Porquoi pas? Reciba Usted mi respetuoso saludo de liberal y de compatriota”. Tulio Bayer, 20, rue Taine, París 12”.

 

Fabio Vásquez, fundador del ELN, visto por un exguerrillero que estuvo con él - Las2orillas.co

Fabio Vasquez -Camilo Torres Restrepo

Sí. La revolución lo ha dejado ya. Mientras Bayer traduce, va diciendo:

“No sé cómo están hoy estructuradas las guerrillas. Del ELN de Fabio Vásquez, puedo decirte que no pude entenderme ni con él ni con los cubanos. Para estos, el ELN era incondicional. Guardando las proporciones, mi posición ante el gobierno cubano fue la de Charles de Gaulle frente a Churchill. Pedí ayuda, claro está, pero no incondicionalmente. Los cubanos consideraban a Fabio como una especie de patrulla cubana en Colombia.

“No olvidemos el complejo de castración de Panamá, que configura la colombianitud conjuntamente con la dependencia del Vaticano. Es en este sentido que digo que el país es un esbozo. No ha desarrollado su complejo de Edipo. Por otros aspectos, es una empresa sumamente avanzada, infinitamente más poderosa que Cuba, que constituía el modelo de Fabio Vásquez y que se pretendía presentar a todos los latinoamericanos como modelo sin discusión. Yo actué siempre en Cuba sintiéndome el embajador de Colombia revolucionaria toda entera, paranoicamente como se impone en esos casos, pero los cubanos acabaron por destituirme y se posesionó Manuel Cepeda como embajador de Columbia soviética. (A: Carlos Bueno.Paris.1978).

 

Sin embargo, la realidad es persistente:

Camarada Tanque- Amira Perez Amaral

“Yo creo que te me has convertido en una especie de personaje dentro del pequeño grupo de anarquistas vagabundos que constituye ahora mi mundo y que quizás, siempre lo ha sido. Cuando estoy harto, más aburrido que perro estrenando bozal, entonces , Tanque, mi mujer, una proletaria que ha resistido mis desafueros por más de ocho años, me dice: Escríbele una carta al doctor Pacho. Y es porque hay algo que se llama la nostalgia. Los antioqueños somos así: no queremos estar en donde estamos. Y cuánto quisiera yo tener un ranchito en algún rincón de Colombia. Pero ocurre que no se puede. No se puede mientras aigan (sic) Simeones Barrigas, y mientras la descasez (sic), la ignorancia, el hambre sean los principales habitantes de nuestros campos. Y sobre todo mientras no hayan sido vengados nuestro Camilo Torres y nuestro Ché, gentes que todo lo tenían y todo lo dejaron por un mundo mejor”. (A  Pacho Arango, París, octubre 22 de 1967).

Recuerda que una vez lo echaron de Cuba. Tuvo serios tropiezos con la burocracia, una babosa y engreída burocracia que está entre Fidel y su pueblo y que con mucha frecuencia gobierna a espaldas del héroe y a espaldas de los intereses populares. No lo aterra. Bayer creía que hacer el socialismo era una tarea dura, una verdadera construcción, mucho más difícil que ganar la guerra contra los explotadores, cosa que de paso, está muy difícil, trés difficil, para nosotros especialmente. Los muy jediondos se encaramaron y la aventura de Fidel no será posible para nosotros. 

Ante esto, una especie de resignación:

 

“Eso es todo, simplemente. Y en consecuencia estoy, ciertamente, en uso de buen retiro, como se lo dije a Silvito Villegas el Embajador aquí. Algunos no me van a creer, pero no importa, y en realidad voy a dedicar los años que me quedan, que no sean muchos pero sí ricos en lucha fructífera, cotizable en dólares, a escribir. Es el comienzo del fin, lo comprendo perfectamente, pero no pienso dejarme pillar con dos o tres hombres frente a los invasores boinas verdes que nos manda el tío Sam para civilizarnos y enseñarnos a ser buenos esclavos.

Fotos inéditas de Ernesto "Che" Guevara publicadas tras su muerte | EL ESPECTADOR

“Prefiero ladrar sentado un rato más, a darles el gustazo que les debió dar el cadáver de Camilo, el del Ché, en fin los tantos cadáveres de hermanos muertos en aventuras que no son tan fáciles como la de Fidel. Eso último ha sido también causa del disgusto con los cubanos, ellos se creen ahora el ombligo del mundo, el primer país socialista de América, y a un colombiano como yo no le pueden salir con cañas.  No milito en ningún partido, soy revolucionario por la libre, como dicen en Cuba y detesto los comunistas colombianos  porque los creo un sindicato de intereses individuales, los considero culpables de la falta de instrucción, de conciencia política del pobre pueblo colombiano tan largamente engañado por los demagogos. De otro lado, no soy ni cubanófilo ni chinófilo, en el sentido de incondicional sumisión a esos señores. Ante todo soy colombiano, y soy revolucionario, pero  no quiero servir de sebo o si quieres de bandera, para hacer matar muchachos románticos, con el folclórico esquema cubano, ya pasado de moda”