…un retórico vil, escapado de los tugurios de Bizancio… gramático pedante y nulo, ebrio del latín…retórico mediocre.

Carlos Bueno

21 marzo, 2022

Josè Marìa Vargas Vila

 

Mis novelas, es bien posible que no sean en puridad de verdad novelas, desde el punto de vista de los pontífices de ese género; son lo que deben ser: surcos para sembrar ideas, acantilados para espantar cándidos, objetivo para soliviantar apetencias, abismos para sobresaltar fariseos y asustar clérigos. Con ellas penetré en la conciencia de más de cincuenta millones de lectores y los puse nerviosos, afanados porque no sabían qué decir ni qué pensar ni para dónde coger una vez que las terminaban.

Miguel Antonio Caro  es un retórico vil, escapado de los tugurios de Bizancio… gramático pedante y nulo, ebrio del latín…retórico mediocre. Defiendo hasta el último momento mi estilo: palabras iniciadas indistintamente con letra mayúscula o minúscula, inclusión de palabras extranjeras, creación de nuevos vocablos, juegos tipográficos y el uso arbitrario de puntos suspensivos, cortes bruscos de texto con líneas o asteriscos y uso repetido de puntos y comas.

Es una rebeldía premeditada contra lo impuesto por los académicos que usan el lenguaje puro y correcto para imponer sus criterios e ideologías de dominación en todos los campos. Asumo la responsabilidad de mis errores u omisiones, del supuesto ultraje a la lengua de la Real Academia, y lo expreso sin ambages ni pretensiones de erudito: es por eso, que todos los errores y, aun los horrores, hallados por el vulgo de éticos y de clásicos, en mis libros, han sido voluntarios, deliberada y conscientemente puestos allí, no sólo para enojarlos y aun escandalizarlos por mis flagrantes violaciones a sus cánones, sino para demostrar con ellos, cuan distante estoy yo, de todos esos rebaños letrados o semiletrados que pacen en las dehesas anacrónicas de la Tradición, así como el vulgo inconsciente que aspira cándidamente a dar o a quitar reputaciones, con la sola autoridad de su insuficiencia.

Mi estilo va más allá de las normas y de las reglas gramaticales, en busca de una autenticidad que pertenece a quienes se atreven a desacatar y a producir obras sin temer ser criticados o admirados por quienes respetan la normatividad o por quienes la trasgreden o simplemente por quienes se hunden en la esencia del pensamiento sin detenerse a contemplar el uso del lenguaje. Mi discurso es contestatario.

José María Vargas Vila

CAZA DE CITAS
No hay nada más blanco que soñar con invasiones bárbaras que aniquilen lo blanco y que purifiquen la sociedad. Los surrealistas fueron los primeros en verbalizar esa fantasía.

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…la Ilustración y el Romanticismo son hijos de la misma madre. Puede que se odien, pero han compartido la misma cuna europea. Los dos son tan occidentales como el Mac en el que mis amigos académicos redactan sus papers decoloniales para revistas indexadas, algo que...

CAZA DE CITAS
Así nacieron los signos de puntuación, esas partículas mínimas y poderosas que descubrió Aristófanes mientras trataba de medir, a través de los siglos, la respiración de Homero.

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Nota antigua. Los signos de puntuación fueron inventados por Aristófanes de Bizancio en la Biblioteca de Alejandría hacia el año 200 a. C. cuando preparaba una lectura pública de la Ilíada, el gramático leyó: “Canta oh musa la cólera del pélida Aquiles”. Volvió a...

CAZA DE CITAS
Hemos tapiado todas las salidas y nos engañamos como las fieras se engañan en la oscuridad de las jaulas del circo, creyendo que afuera les espera la selva que añoran dolorosamente…

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«…y esto me lleva a confiar mi certeza en la fugacidad de ese peligroso compromiso de las mejores virtudes del hombre que es la política. Observa con cuánta razón nuestra Basilissa esgrime ahora argumentos para implantar un orden en Bizancio, razón que ella misma...