Cita 5.

Carlos Bueno

3 octubre, 2020

Sobre las bellísimas Memorias de Adriano, de Marguerite Yourcenar - Cultura Inquieta

 

En Plutarco había leído una leyenda de navegantes acerca de una isla situada en los parajes vecinos al Mar Tenebroso, donde los Olímpicos triunfantes habían confinado siglos atrás a los Titanes vencidos. En aquel mito situado en los confines del mundo volvía a encontrar las teorías filosóficas que había hecho mías: cada hombre esta eternamente obligado en el curso de su breve vida, a elegir entre la esperanza infatigable y la prudente falta de esperanza, entre las delicias del caos y las de la estabilidad, entre el Titán y el Olímpico. A elegir entre ellas o a acordarlas alguna vez entre sí. 

Marguerite Yourcenar.

Memorias de Adriano

Marguerite Yourcenar: Memorias de Adriano, 1951 | Anatomía de la Historia

 

 

CAZA DE CITAS
No hay nada más blanco que soñar con invasiones bárbaras que aniquilen lo blanco y que purifiquen la sociedad. Los surrealistas fueron los primeros en verbalizar esa fantasía.

No hay nada más blanco que soñar con invasiones bárbaras que aniquilen lo blanco y que purifiquen la sociedad. Los surrealistas fueron los primeros en verbalizar esa fantasía.

…la Ilustración y el Romanticismo son hijos de la misma madre. Puede que se odien, pero han compartido la misma cuna europea. Los dos son tan occidentales como el Mac en el que mis amigos académicos redactan sus papers decoloniales para revistas indexadas, algo que...

CAZA DE CITAS
Así nacieron los signos de puntuación, esas partículas mínimas y poderosas que descubrió Aristófanes mientras trataba de medir, a través de los siglos, la respiración de Homero.

Así nacieron los signos de puntuación, esas partículas mínimas y poderosas que descubrió Aristófanes mientras trataba de medir, a través de los siglos, la respiración de Homero.

Nota antigua. Los signos de puntuación fueron inventados por Aristófanes de Bizancio en la Biblioteca de Alejandría hacia el año 200 a. C. cuando preparaba una lectura pública de la Ilíada, el gramático leyó: “Canta oh musa la cólera del pélida Aquiles”. Volvió a...

CAZA DE CITAS
Hemos tapiado todas las salidas y nos engañamos como las fieras se engañan en la oscuridad de las jaulas del circo, creyendo que afuera les espera la selva que añoran dolorosamente…

Hemos tapiado todas las salidas y nos engañamos como las fieras se engañan en la oscuridad de las jaulas del circo, creyendo que afuera les espera la selva que añoran dolorosamente…

«…y esto me lleva a confiar mi certeza en la fugacidad de ese peligroso compromiso de las mejores virtudes del hombre que es la política. Observa con cuánta razón nuestra Basilissa esgrime ahora argumentos para implantar un orden en Bizancio, razón que ella misma...